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kirscheh
14 November 2009 @ 12:21 am
Título: ¿Que hay del agujero?
Fandom: Vampire Knight.
Claim: Yagari/Kaname
Reto Rumor [info]crack_and_roll
Extensión: 500
Advertencias: Yaoi.


Presiona la pluma con fuerza sobre el papel, le sale una letra inapropiada para él, pero su mirada le crispa los nervios. Coloca el punto final aprisa y pone la carta en el sobre, el cual avienta hacia los papeles rotos. —¿Qué te traes entre manos? —al fin pregunta, cansado del jueguito con los ojos del te pillo-pillo de su amigo.

El susodicho se hace el desentendido. —Que mal pensando eres, Kaname. —Sonríe como si eso lo hiciera inocente—. Sólo me lamentaba del trabajo que te ves obligado a hacer. —Trata de ser condescendiente, pero el sangrepura no se traga los amables gestos del noble, algo se estaba cociendo en su cabecita, lo sabía como podía escuchar a Aido quejándose de tener que levantarse temprano el día de mañana—. No frunzas el ceño, te hace ver como mi abuelo.

El abrecartas voló del escritorio al brazo de la silla de caoba. Ichijo observó su brazo perplejo. —Kaname, sabías que era mi camisa favorita. La sangre estropea la seda.

—Te aconsejo que salgas de inmediato entonces, quizás alguna sirvienta conozca algún truco para eliminarla. —Le sonrió levemente, como para indicarle que estaban a mano, pero podía cambiar de opinión rápidamente.

—¿Qué hay del agujero? —Los ojos entrecerrados de Kuran decían más de lo que podía expresar en palabras. Ichijo suspiró pesadamente retirando el abrecartas de su camisa, la sangre manchó el azul claro de la seda, colocó el abrecartas sobre el escritorio de su amigo antes de levantarse—. No quiero causarles problemas a los demás, iré a cambiarme. —El moreno mantenía sus ojos fijos en la ventana semiabierta, algunos caballos de la Academia aún andaban sueltos. La equitación nunca había sido un deporte atractivo para los vampiros.

Takuma abrió la puerta, dio un paso hacia fuera de la habitación. —Escuché un rumor.

Cerró los parpados para volverlos a abrir con pesadumbre. —Rumor, ¿de quién?

—Le has dado tu sangre a alguien de nuevo. —Ninguna reacción, tan estoico como de costumbre—. Y pareces muy amigo de Yagari Toga.

Sin respuesta, salvo el rostro indiferente del moreno ¿por qué no negaba aquello? —No sé de que hablas. —Se incorpora de la silla, plantando sus manos firmemente en los brazos de la silla—. Además una cosa no tiene que ver con la otra —Su voz vibra, ¿enojo?, ¿miedo?, ¿indignación? Pero hay algo ahí—Es un cazador, el número uno, jamás aceptaría tal cosa de un vampiro, es impensable.

—Creí que no te afectaban los chismes. —Silencio—. Tu sangre tienen diversas propiedades, no importa de qué raza sea el que la reciba. —Había ido demasiado lejos el rubio—. No importa lo que sea, te apoyaré, pero ten cuidado —comentó tratando de salir al paso—. Realmente…

Kaname se levantó de su silla para abrir la ventana por completo. —Deberían los nobles ser menos cotillas y ocuparse en cosas más importantes.

—¿Hay algo entre…?

—Tu camisa se va a arruinar si no te apuras. —Dio por terminada la conversación.


---

Que escandaloso eso de que los vampiros puede ver/oler/escuchar a varios metros a la redonda ¿no? (voyeristas XD). No sé porqué exactamente hubo sangre de por medio *cof*laprimeravezdekaname*cof* XD.

Espero que disfruten de la chorrada de drabble que escribí.
 
 
World in my mind: Cross Academy
Tipe of hallucination: accomplished
Sound in my head: Diva
 
 
kirscheh
17 October 2009 @ 09:08 pm
Esto del crack es adictivo, así que aunque haya terminado el drabblethon vuelvo a la carga con más cosas de estas XD.

El día de hoy tenemos la Tabla de duelo, de la página [info]crack_and_roll con la pareja Aidori ¡Zas! Sí, es un intento de redimir a una pareja que me gustó un día, pero tanta fama comercial ha terminado por arruinarme el gusto. ¿Cómo saldrá esto? who knows~

01.Negación y aislamiento
02.Ira
03.Pacto o negociación
04.Depresión
05.Aceptación
 
 
World in my mind: Cross Academy
Tipe of hallucination: cheerful
Sound in my head: Layla
 
 
kirscheh
17 October 2009 @ 05:17 pm
Bueno, ya saben, el drabblethon terminó, así que aquí están los drabbles que realizé para la ocasión, ordenados por parejas ;D para que disfruten de aquellas que les apasiona o se aventuren con alguna nueva.

Vienen en dos modalidades XD. Los One-shot son aquellos que aunque sean 3 ó 4, entre ellos no existe relación alguna, son capítulos independientes, así que no tienes que leerlos en especial orden (o todos). La Serie, son capítulos que sí están relacionados los capítulos entre ellos y deben leerse en el orden que coloco.

Las historias varían de rating, pueden ser para todas las edades o mayores de 18 años, cada capítulo al inicio tiene las advertencias pertinentes. Espero disfruten de cada uno de los capítulos o de aquellos que hayan decidido leer.


Het:

Cada loco con su tema )
Yaoi:
La Fruta Prohibida )
Yuri

La esencia inefable )
 
 
World in my mind: here and there
Tipe of hallucination: mischievous
 
 
kirscheh
16 October 2009 @ 11:02 pm
Título: Hola ¿Quién eres?.
Fandom: Vampire Knight.
Claim: Takuma/Shiki
Prompt: "Irreconocible"
Extensión: 678
Notas: Yaoi.
Cap 1: Posdata, Cap 2: Espejo Retrovisor Cap 3: Hola ¿Quién eres?

Pudiera ser que delante tuviera la misma figura, quizás a pesar de que el reloj avanzara sin haber detenido su paso ni un solo momento o que las hojas del calendario se desvanecieran una a una, fuera la fisionomía vampírica la culpable de que su rostro siguiera indemne al paso del tiempo. Pero lo que tenía frente a frente, no era su viejo recuerdo, no era la misma persona que había dejado atrás en un intento desesperado de hacer punto y aparte a la realidad.

El cálido saludo que su rígida educación les había enseñado le confirmaba que seguía estando en la lista de sus personas favoritas, pero ¿seguiría siendo bienvenido en su cama? Lo habían estado discutiendo incontable número de veces a través de largas cartas cargadas de angustia, desesperación y zozobra. ¿A dónde has ido a pernoctar sin mí?, ¿has amado más a la soledad que a mi persona?, ¿le has regalado besos a la almohada?, ¿me has engañado con las sábanas? Diversas preguntas flotaban entre línea y línea mientras la tinta intentaba maquillar la simple y llana verdad: no sabían qué hacer con su relación, los dos eran igual de nobles, además de capullos.

¿Quién diría que tenían más de cien años?

—Hola. —La falta de emoción o de sentimiento en la voz era algo que le caracterizaba, ni siquiera una ligera sonrisa se asomó por su rostro, pero que fuera el primero en decir algo ya le hacía volar la imaginación por lugares inesperados.

Ensanchó su sonrisa, dejando entrever sus blancos dientes a través de los labios. —¡Es bueno estar en casa! —Los ojos azules de sus compañero se abrieron de par en par ¿había notado la doble intencionalidad a la primera? Sintió haber invadido territorio minado demasiado pronto, así que decidió iniciar la honrosa retirada—. Sólo pasaba a saludar. —Un parpadeo lento, luego Shiki fijó su mirada en el suelo.

—¿Te quedarás esta noche? —No supo que contestar, no supo que pensar, ni siquiera tuvo el valor para respirar. ¿Era una invitación?

—Yuuki ha hecho una fiesta para mí, quiere que todos asistamos, hace mucho que no estamos juntos. —Los demás, siempre antes que ellos mismos estaban todos los demás. No querían lastimar a nadie, pero terminaban malheridos ellos—. Así que le dije que iríamos.

Alzó las cejas. Takuma siempre parecía tomar las decisiones por él… como de costumbre, suspiró ¿acaso no era su lema: “déjate llevar por la corriente”? —Tengo trabajo.

—Rima se encargará de eso. —La tensión creció en el ambiente, apenas se habían vuelto a ver las caras y ya empezaban colocando las trabas, de pronto la ansiedad invadió el cuerpo del menor, algo le decía que todo terminaría mal o empezaría mal—. Yuuki insistió en que debíamos estar todos, incluso obligó a Aido a dejar su experimento. Habrá deliciosos bocadillos y vino.

Vino ¿acaso alguien quería que las cosas explotaran? Ninguno lo llevaba bien con el alcohol, quizás acaso Akatsuki, pero desde que él era taciturno y prudente por naturaleza, no era algo especial de cualquier manera.

—Vamos al auto entonces.

Caminó detrás de él en completo silencio, un elevador jamás le había parecido demasiado pequeño hasta entonces y la presencia de él parecía abarcarlo por entero, evadir el contacto ocular era demasiado difícil en lugares como esos. —¿Desde cuándo fumas?

Senri ladea la cabeza, nunca ha fumado en su vida, así que sigue la dirección de los ojos de Takuma, entonces recuerda. —Simplemente me gustó y lo compré. —El encendedor de edición especial, nunca lo había usado en realidad.

Silencio.

—No creo que le guste a Rima.

Era una forma de seguir recordando su inconclusa situación.

—No lo sé. —Nunca se lo había preguntado—. Lo compré después de que ella se fue.

Silencio. Anduvieron hasta el auto de rubio. —¿Terminaste con Rima? ¡Eso no me lo habías contado!

—Ella sólo se fue del departamento. —Para muchos significaría la ruptura, menos para esos dos—. ¿Desde cuándo manejas un auto? ¿Un deportivo rojo?

Los dos tuvieron la sensación de estar frente a una imagen irreconocible.


-

Lo sé está bastante inconcluso, originalmente otro drabble sería como la continuación/cierre del la historia, pero soy honesta, no la quiero hacer, quizá me convenza de que es lo mejor o que sé yo ¿qué opinan ustedes?

Este es el último drabble hecho para el drabblethon. Amén, hermanos es una joda imaginar todos los argumentos (buenos o malos) de estas cositas. ¡Posta! La próxima vez que se me ocurra entrar, por favor deténganme.
 
 
Tipe of hallucination: touched
 
 
kirscheh
16 October 2009 @ 10:54 pm
Título: ¿Por qué sino me quieres, me has querdio?
Fandom: Vampire Knight.
Claim: Zero/Kaname
Prompt: "Piedad"
Extensión: 671
Notas: Yaoi.


No sabía cómo iniciar esta carta, debería decir ¿cómo estás?, ¿te encuentras bien?, ¿todo marcha a la perfección? Me pregunto una y otra vez la misma pregunta; no sé si quiera saber la respuesta. Mi egoísta corazón quiere escuchar que no estás bien, que estás harto de todo eso, prefirieres venir aquí a mi lado, quiero escuchar tus quejas sobre todo lo que sucede hasta que el sentimiento de ahogo me asfixie a mí también, quiero compartir tu dolor, tu desesperación, tu llanto. Sin embargo eso me haría muy triste, porque eso quiere decir que no estuve ahí para ti y alguien más fue quien pudo consolarte; ¿sigues yendo a ese bar en donde hablas con ese horrible chico rubio que te anima a seguir bebiendo? O tal vez, bebiste demasiado tú solo… me puedo sentir celoso incluso de la botella, de seguro la abrazaste toda la noche tan fuertemente con si tu vida dependiera de ello, ¿deseabas recibir un beso de ella?

De nuevo, estoy divagando sobre cosas inútiles, pero es la única cosa que me mantiene lo suficientemente ocupado para no volverme loco, para no pensar en el pasado, en los errores, en tus cálidas manos sobre mi cuerpo. Y tú ¿en qué piensas cuando estás solo?, ¿estoy en tus pensamientos? No quiero saber la respuesta, estaré triste si dices que no piensas en mí. ¿Quieres que me sienta triste? Sí, probablemente, tú siempre has sido así, te gusta lastimarme… y por eso te hiero.

¿Sigues enojado conmigo? Es la ira lo suficientemente fuerte para no responder a esta carta, es más fuerte que la calidez de las mañanas que pasamos juntos en la cama. ¿Tengo que decirte lo mucho que te extraño?

Estaba pensando en tu sugerencia sobre comprarme un perro, uno muy lindo al cual pueda entrenar para hacerle cumplir todas mis órdenes; convirtiéndolo en el juguete perfecto. Pero no he podido encontrar uno que sea completamente blanco con ojos violeta. Tendré mayor diversión con el perro si él resultar ser un maldito bastardo, me encanta jugar con los chicos malos, es una mala manía que he aprendido ¿tienes idea de quién ha sido el culpable?... Lo siento, lo he hecho de nuevo ¿verdad?

A veces digo cosas sin sentido, pero es que en esta situación es inevitable, mi cabeza está tan destrozada que no pienso con claridad… o quizá no quiero pensar con claridad, la verdad puede ser demasiado dañina en muchas ocasiones ¿sabes? Me pregunto si aquellos defensores de la verdad entienden el alcance de la misma ¿en verdad saben el significado de la verdad? Cualquiera que lo pueda ver, jamás creerá que todo sería más sencillo si anduviéramos contando las verdades. Pero ¿qué puedes saber tú? Quien eres un claro ejemplo de franqueza y sinceridad; nunca me has ocultado lo terrible que te parezco y aún así ¿por qué has estado a mi lado?

¿Por qué sino me quieres, me has querido?, ¿por qué me siento querido, sino lo he sido?, ¿por qué me aferro a esta ilusión, si ni siquiera la he deseado?

¿Puedo ir?, ¿puedo irrumpir en tu cuarto en medio de la noche? Rompiendo mis promesas como ventanas impidiendo mi paso, destrozando mis principios como el deseo reptando sobre las sábanas de tu cama desordenando tus sueños. Y dejarme atrapar por tu mundo imponiéndose al mío, aprisionándome entre tus brazos, diciéndome al oído la mala persona que soy, insultándome una y otra vez, hasta que ya no me reconozca ni a mí mismo, hasta que me olvide de lo que es la gentileza o la piedad ¿para qué la quiero de cualquier forma en ese instante? Si todo lo demás me ha abandonado.

Un día, cuando te canses de cazar, cuando me cansé de gobernar, cuando nos aburramos de todo este circo, cuando nos cansemos de ser incluso nosotros mismos, cuando el orgullo y las diatribas se nos hayan agotado ¿podemos vivir juntos y en paz?

¿Puedes darme la fuerza para romper estas cadenas que me atan a esta sangrienta estirpe?


-

Por fin, algo que medio me agrada de esos dos ;P
 
 
Tipe of hallucination: Be or not to be
 
 
kirscheh
16 October 2009 @ 10:45 pm
Título: Manga.
Fandom: Vampire Knight.
Claim: Aido/Takuma
Prompt: "Yaoi"
Extensión: 682
Notas: Yaoi.
Cap 1: Dimes y Diretes. y Cap 2:Manga.


Estar de buen humor era el estado natural del vampiro, su filosofía radicaba en ver siempre el vaso medio lleno, canturrear alguna canción escuchada en la radio o leer alguna boba revista, era su manera de comenzar el día, sobre todo si ese día era jueves porque le tocaban las materias de: economía, matemáticas y física, ninguna de las cuales era su favorita.

Shiki le miraba ir y venir por el cuarto mientras se enfundaba perezosamente dentro de su uniforme, a veces sentía las ganas de comentarle que al vestirse se parecía mucho a un caracol cuando vuelve a salir de concha, porque metía un miembro y arrastra la tela lerdamente hasta que después de una eternidad este vuelve a salir a la luz. Sin embargo, cree que sería demasiado rudo decírselo, aunque probablemente se lo tome como un más de sus típicos chistes. Su compañero le observa desconcertado, parece el muñequito de alguna chiquilla descuidada, con los ojos abiertos pero su ilustre presencia totalmente desgarbada y descompuesta. Le sonríe afablemente, Senri termina de colocarse la blusa.

—¡Hoy es día de capítulo nuevo! —anuncia de forma que encubra sus maliciosos pensamientos. Su compañero va a la ardua labor de colocarse el chaleco, los botones siempre le cuestan más que todo el conjunto—. Iré por el capítulo, así no tendré que esperar después de clases o intentar leer entre clases, Kaname-sama siempre se pone quisquilloso con eso, en realidad creo que él tampoco se banca las clases de física y quiere que los demás también pasemos por el suplicio.

Su amigo no responde, se limita a asentir con la cabeza.

Fuera del cuarto ronda por los pasillos para ver si atrapa a la sirvienta que debe de estar por llevarle sus nuevos mangas, no se equivoca porque ahí está. Se los entrega y sigue su camino, debe estar muy ocupada atendiendo a los otros nobles. Ichijo corre a sentarse en el sillón para leer la continuación de sus series, uno de ellos capta su atención “Forbidden Fruit” sonríe, abriendo el tomo sin dudarlo, devorando las escenas fervientemente, por algo esa es una de sus historias favoritas, tiene varios elementos interesantes, trama, narrativa, imágenes, personalidades tan dulces como corrosivas.

—Buenos días, Ichijo.

Akatsuki siempre ha sido un compañero agradable, aunque hablar demasiado no es su fuerte, le saluda y los cabellos rubios de su lado derecho anuncian la presencia del noble de ojos azules, deja caer su mirada en él, pero no sabe cómo actuar. El rostro aprensivo de Aido le dicen que no es el único con problemas, trata de no pensar demasiado, de actuar con naturalidad pero no puede ¿quién podría? Su último encuentro cercano les había resultado embarazoso, Aido por pensar disparates y él por estar de cotilla; la broma se le había salido de las manos.

Cain carraspea “sabe” que algo hay ahí, aunque no tiene idea de que es, el ceño fruncido es prueba de ello. —¿Es interesante tu lectura? —intenta romper la tención.

Abre la boca pero no sabe qué decir, ojalá pudiera quitar sus ojos del rostro colorado de Hanabusa, parece un querubín de Raffaello Santi. —Al… go, digo sí. —Logra conciliar.

—¿Sobre qué es?

Vuelve su vista hacia el manga, en otra ocasión hubiera dicho el tema disfrutando de la conmoción que podría causar, pero ahora la cosa perdían un poco su gracia. Trató de entrar en razón, sólo había sido un “accidente” ninguno de los dos lo había planeado, quizás no fuera ese el hecho sino que… ¿los labios de Hanabusa eran muy suaves? Anda ya, Takuma, ten un poco de valor ¡Te ha gustado! ¡Qué disparate!

—Es Yaoi —soltó cuidadosamente.

—Mmm… —Cain no sabía lo que significa, sintió alivio.

—¿Y qué… es… eso? —Hanabusa estaba tratando de parecer normal, en medio del lugar.

Respiró con dificultad, ¿por qué tuvo que preguntar eso “él”? si hubiese sido Akatsuki ni le veía el dilema, ¡es que no debía tenerlo! —Relaciones hombre-hombre. —Ninguno de los dos sabe quién es el más sorprendido. Y es ilógico, tonto, absurdo, porque nada debería pasar, pero pasaba.

¿Pasaba algo yaoi?


-

Definitivamente, tengo que escribir de ellos dos como pareja: SON AMOR (juntos... y separados también XD)
 
 
Tipe of hallucination: ecstatic
 
 
kirscheh
16 October 2009 @ 10:38 pm
Título: Dimes y Diretes.
Fandom: Vampire Knight.
Claim: Aido/Takuma
Prompt: "Hilaridad"
Extensión: 668
Notas: Yaoi.
Cap 1: Dimes y Diretes y Cap 2: Manga.

Los fines de semana tenían sabor a cama, a café a medio terminar, a nostalgia y decadencia. Reptando por el sillón, el chico logró medio incorporarse para ver el reloj. Las dos de la tarde y ya deseaba que fuera lunes. Se tumbó de nuevo en el sillón. ¿Debería trabajar sobre su nueva hipótesis? Giró sobre sí mismo, ya había adelantado a la física en varios ámbitos ¿debía apresurarse a crear más cosas? Quizá debería volver a su cama para dormir, pero hasta de eso ya se había cansado, si se escapaba por unos segundos del pesado ambiente que encerraba los fines de semana por la mañana en la Clase Nocturna podría ir a molestar a Yuuki o a Kiryuu, esa perspectiva le impeló a levantarse del sillón.

—¡Buenos días, Aido!

El abogado del diablo hacía su aparición, no se movió de su lugar, esa sonrisa exuberante le era irritante. —Hola, Ichijo.

—¡El día es tan hermoso que no te resististe a levantarte temprano! Te comprendo ¿quieres un poco de té? —Nunca había comprendido la manía de Takuma de tomar tanto té, menos encontraba lógica a que el chico preguntara cosas, pero nunca esperara la respuesta de su interlocutor y actuara de acuerdo a su conveniencia, el día de hoy le apetecía que tomaran el té juntos—. Este nuevo té tiene algo muy especial, lo trajeron de un lugar lejano, dicen que las mujeres recogen las hojas, escogiendo sólo las mejores ¿puedes creerlo? Un té hecho con el amor de una hermosa dama. —¿Y a Aido que carajos le importaba eso? Las chicas caían rendidas a sus pies y las hacía bailar la conga si quería, ese era el efecto que tenía en las mujeres—. El té está lleno de amor. —¿Alguien le había mencionado que se veía ridículo abrazando un bolsa de plástico?

—¿Al menos tienes chocolates para acompañar esta cosa? —No eran precisamente los mejores amigos, y aunque lo fueran, cuando algo irritaba a Aido todo el mundo debía coparse su mala leche; excepto Kaname-sama.

—¡El té no se lleva muy bien con los chocolates! Unas galletas son mejor, estás pueden ser de chocolate o cubiertas por chocolate aunque yo recomiendo unos snacks simples; los puedes comprar en cualquier tienda de los humanos.

—¿Tienes chocolates?

Los ojos verdes le miraron algo dolidos. —No. —Le puso un plato de galletas enfrente, bueno al menos estaban cubiertas de chocolate—. Aido es un poco grosero.

Sin más preámbulos comenzó a comer las estrellas cubiertas de chocolate, olvidándose del té. Ahora ¿cómo podía escapar de las garras de Takuma sin parecer demasiado sospechoso? Seguro le iba con el chisme a Kaname-sama de inmediato, eso sólo estropearía la diversión y no le daría tiempo de ir a hacer alguna trastada o dos… Quizá si se tomaba el té sin quejarse demasiado podría deshacerse de él rápidamente, luego excusarse diciendo que tenía un trabajo que terminar; ¡La ciencia estaba primero, desde luego!

—¿Aido está pensando en hacer algo malo? —Casi se le sale el corazón cuando vio a Takuma tan cerca de él ¿cómo había llegado a su lado tan rápido?—. ¿Eso es un sí? —“Piensa rápido”—. Es que yo hago “esa” sonrisa cuando tengo algo malo en mente y Aido tenía “esa” sonrisa hace un instante. —¿De qué hablaba?, ¿qué sonrisa? ¡Ichijo siempre sonreía!, ¿siempre estaba pensando en algo malo?—¿No quieres que Kaname-sama lo sepa? —¡¿Cómo diablos se había enterado?!—. ¡Te he pillado! —El dedo de Ichijo sobre su nariz le dio mala espina—. Ahora ¿cuéntame que es? —La sonrisa de Ichijo había terminado por amedrentarlo, parecía que si no le decía le haría algo malo, huir era la única esperanza ¿Cómo había terminado atrapado entre el sillón e Ichijo?—. ¿Tiene que ver con Yuuki-chan? —¡No lo mires a los ojos!

Fin del juego. El chico de hielo había empujado hacia arriba y el otro por no querer que su presa se escapase había empujado hacia abajo, sólo que no contaban besarse.


-

Chisme, chisme: ¡No sabía como ponerlos juntos! Pero luego de pensarlo un rato XXDD, dioses, esos dos juntos son peor que Rido y Sara, es que ellos dos siendo pareja, debe ser todo un espectáculo, JAMÁS lo había pensando, pero desde que me hice a la idea, se me antojó que esos dos, serían guays. ¿Se los imaginan haciando complot contra la paciencia de Kaname-sama? ¡Sálvece quien pueda!

PS: ¿Han visto esa imagen en donde Takuma le agarra el hombro a Hanabusa de manera MUY sensual?Cuando la vi dije: ¡OMG! ¿qué confiancitas tenemos, eh? XXDD. Ya lo sé, alucino yaoi por todos lados.
 
 
Tipe of hallucination: giddy
 
 
kirscheh
16 October 2009 @ 10:26 pm
Título: Feliz Navidad.
Fandom: Vampire Knight.
Claim: Aido/Yori
Prompt: "Orgullo y Prejuicio"
Extensión: 696
Notas: Cap 1: Apuesta por la razón. y Cap 2: Feliz Navidad.

Perezosa, la nieve caía a su alrededor, aunque el día fuera luminoso, seguía siendo la mañana de uno de los más crudos inviernos que había tenido el país desde hacía varias décadas, claro que eso no le interesaba a él, no era insensible a los cambios climáticos, pero si se quedaba mucho tiempo fuera de casa, lo más que pillaría sería que se le arruinara la seda de la ropa, las enfermedades rara vez le daban a un vampiro, sobre todo a un noble con salud de hierro como la de él.

Llevar tres horas sentado en un viejo árbol en plena nevada la única incomodidad que le causaba se encontraba en su trasero, pero si se concentraba en los movimientos de la casa, lo demás se esfumaba.

El lugar era hermoso, un grandioso chalet pintoresco, adornado con docenas de focos y miles de chucherías monísimas que alentaba a sentir en el interior del alma al espíritu navideño, la cocina burbujeaba con docenas de personas trabajando en una excelsa cena, sabores agridulces, salados, picantes, suaves o dulces se mezclaban aquí y allá; la servidumbre corría de un lado para otro ultimando los detalles de la gran fiesta a celebrar. El ambiente ponía a vibrar su cuerpo más allá de la piel, casi, “casi” ponía su cuerpo a danzar con una feliz sonrisa en el rostro.

La puerta principal se abrió, dos chiquillos salieron corriendo del lugar tirándose en el blanco suelo, arrojándose mutuamente bolas de nieve. Observó a ambos niños, pero no puedo evitar fijar su atención en uno de ellos. Era una cosa mona de la naturaleza, de ojos castaños alegres, con un cabello corto del mismo color de sus ojos, sus mejillas sonrosadas hacían ver lo feliz que estaba con todo aquel barullo. Una extraña mueca se formó en su rostro, no quería despreciar al niño pero se sentía incapaz de apreciarlo. El compañero de juegos del muchachito de la casa era un infante de cabello negro y ojos azules, los dos parecían llevarse bien.

—Rei, por favor, ve a arreglarte. Tu también, Kenshin, a tu madre no le hará gracia verte así. —Los niños protestaron pero la dama se mantuvo firme. Se veía hermosa, con el cabello revuelto, ni una gota de maquillaje sobre su maduro rostro, un vestido sencillo de color melocotón y una chalina sobre sus hombros de color blanco—. Ya viene tu padre. —Fue la última amenaza.

La dama se limitó a observar a su retoño correr hacía la puerta, en sus ojos había un extraño distanciamiento. ¿Te preguntas constantemente si así sería nuestro hijo? ¿Te preguntas si pasaríamos la navidad juntos? ¿Te preguntas si disfrutarías más de las noches de invierno?

El Mercedes Benz se estacionó a pocos metros de la entrada, el hombre de negocios bajó del auto; no era un modelo de Hugo Boss, pero tampoco era feo; era un simple humano. Saludó a su esposa con un suave beso en la mejilla, ella se limitó a informarle que sus ropas estaban listas. Él había yacido con su amante, los dos lo sabían, pero él no le reprocharía en la noche que ella bailara más con otros; cada quien iría a su propia cama.

Un hombre senil apareció en la escena, saludando a su recién llegado yerno, ¿seguiría sonriendo si supiera todo lo que su hija había soportado por él? Seguía siendo el altivo caballero de alta sociedad, de modales intachables, cuya visión rígida se apegaba a los lineamientos de su doctrina religiosa. El mismo hombre, que lo había tachado a primera vista de playboy, inaceptable para envolverse con el apellido Wakaba, imposible de creer que el rubio impertinente era el heredero a una noble casa de aristócratas cuya tradición se remontaba más atrás, de lo que su mente humana pudiera contar.

Hace tiempo atrás, la dama de ojos tristes había sido el amor de su vida, su razón de vivir, pero las falsas creencias entre ambas razas los habían obligado a dimitir. Ahora el orgullo les amargaba la existencia, ella atrapada en una vida planificada y él encerrado en su prefecta posición en el Consejo de Ancianos.

Una palabra bastaría, pero nunca la pronunciarían.


-

Estuve tentada de poner que terminaba de alguna manera bien o que habría oportunidad, pero creo que la belleza de esta idea, es que se apegue a una tragedia. So~
 
 
Tipe of hallucination: gloomy
 
 
 
kirscheh
16 October 2009 @ 09:39 pm
'Sme  
Título: 'Sme.
Fandom: Vampire Knight.
Claim: Kaname/Shiki
Prompt: "Demasiado Cerca"
Extensión: 709
Notas: Yaoi.
Cap 1: ¿Me gusta?, Cap 2: Closer., Cap 3:'Sme.

Tiembla, siempre que alguien propone hacer algo diferente, algo extraño sucede y él ya estaba lo suficientemente liado como para afrontar otro revés de su mundo, así que cuanto Aido propone que jueguen algo nuevo, aprieta los labios esperando que nadie le preste demasiada atención, a las ideas locas del vampiro.

—Vale. —Takuma no puede dejar escapar la oportunidad para jugarle una mala pasada a alguien.

El genio se emociona, el de ojos verdes lo apremia para decir su idea. Y agradece que esos dos no suelan ponerse de acuerdo, porque Aido e Ichijo juntos son más peligrosos que un sangrepura indefenso en medio de una jauría de niveles E. —Se llama ‘Sme. —Kaname deja sus cartas sobre la mesa—. Hacemos papeles de todos los presentes, marcamos uno, los juntamos, después cada uno toma el suyo, los vemos a discreción y nos reunimos en el centro. Apagamos las luces. —Los ojos verdes de Takuma relucieron—. Cada uno toma la dirección que quiera, hasta que se quede solo, luego andamos buscándonos y sólo preguntaremos ¿’Sme? si no eres, respondes ¿’Sme? siguen su camino. Cuando a ‘Sme se le pregunte deberá quedarse callado, deberán quedarse con él hasta que lleguen los demás en silencio, gana el último que llegue. Podemos taparnos los ojos para que sea más difícil para nosotros.

El juego pintaba para ser aburrido, pero la idea de rondar en total oscuridad haciendo solo uso de sus demás sentidos era tentadora, Takuma parecía demasiado encantado, Shiki podía suponer las múltiples confusiones que podría ocasionar el juego.

—Vale. —Aido casi se sube a la lámpara de la emoción, que Kaname diera su consentimiento para una trastada como aquella era extraño, pero tampoco era para tanto. Ruka se apresuró a hacer los papeles necesarios, Cain pasó para que cada quien tomara el suyo, Shiki no supo si era bueno o malo a ver obtenido uno en blanco, Aido le dio una cinta para que se la colocara en los ojos, las luces se apagaron.

—¡No hagan trampa! —exclamó Takuma.

Era extraño estar sin visión, aunque podía sentir que Rima aún estaba a su lado, sintió la mano de Ichijo tomándole por la muñeca para arrastrarlo fuera del lugar, Aido había dicho que tenían que moverse, pero no moverse también era una táctica. Los dos salieron corriendo hacia el piso de arriba, estuvieron a punto de caerse un par de veces, a lo lejos alguien tiró un jarrón. Takuma le soltó en medio del pasillo, la esencia de su compañero se alejó a gran velocidad. Se suponía ahora tenía que vagar esperando encontrarse con alguien más para preguntarle si era ‘Sme, suspiró ¿qué había de malo en el viejo Black Jack?

Caminó torpemente en medio de la nada, no había nadie cerca de él, los ruidos se hacían cada vez más y más lejanos ¿cómo se suponía que debía orientarse? No sabía en donde estaba, se había dejado arrastrar por Ichijo, siempre había sido así, dejando que la marea lo aventara aquí y allá, que importaba si las tinieblas lo engullían, si sentía o pensaba, todo se convertía en la nada.

Viejos recuerdos le asaltaron, el juego comenzaba a asustarle un poco, a ciegas anduvo buscando alguna señal que le dijera cual era el lugar, a nadie le importaría si se quitaba la venda por unos instantes ¿verdad? Trastabilló. Una vez que la venda estuviera fuera, vería la realidad, se obsesionaría con volver a ver en donde estaba. Se quedó quieto. ¿Estaba bien estar perdido?

—Shiki. —Su espina dorsal fue recorrida por un frío espasmo, conocía muy bien esa sedosa voz, la había alucinado desde Navidad—. Tú, yo… —¿Te ha gustado? ¿Has sentido lo mismo?—. Rima. —Suspiró, por primera vez creyó que tener la venda estaba bien.

Caminó torpemente, buscando con sus manos la figura del sangrepura, el corazón de él latía violentamente contra su palma, “Yo también he perdido el rumbo” quiso decirle. Era sencillo dejarse llevar por sus labios, no le incomodaba ser ofuscado por su siniestra esencia, entregarse en sus brazos no le dolía, los dos estaban desesperados por amor, era hijos del mismo pecado y si la locura se los tragaba ¿qué más daba?

Ahora lo sabían, sus gustos, su mundo, todo había cambiado.


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Cutre salió este, todavía el otro tenía más gracia ¿no? Me quedo con el de Taste in Men XD. Hay que darle oportunidad a esta pareja *puppy eyes*
 
 
kirscheh
16 October 2009 @ 09:34 pm
Título: Inevitable.
Fandom: Vampire Knight.
Claim: Aido/Akatsuki
Prompt: "Inevitable"
Extensión: 675
Notas: Yaoi.

Habían nacido casi al mismo tiempo, la primera vez que se vieron también era la primera vez que conocían a alguien ajeno a la familia, a simple vista conectaron, pero el rubio se encontraba demasiado ocupado pasando de brazo en brazo encandilando con su asombrosa belleza a todas las damas del lugar, el otro se limitaba a observarlo con semblante aburrido, cuando los dejaron solos el pelirrojo trató de entretener a su compañero, pero este último rompió a llorar estruendosamente mientras la temperatura del cuarto descendía súbitamente, no creía que a los adultos les hiciera gracia ver los muebles congelados, así que intentó de nivelar la temperatura, el barullo terminó cuando el jarrón de la abuela se rompió en pedazos; los regañaron a ambos.

En la siguiente ocasión, los dos infantes todavía no se habían familiarizado, pero el chico rubio fue directo hacia él y comenzó a jugar con sus juguetes. Hanabusa, se le hizo un nombre muy femenino, pero nunca se lo había mencionado, para su primo era un epíteto sagrado, varonil y aristocrático.

También habían aprendido que en efecto eran polos opuestos, al chico de ojos fríos le interesaban las moléculas, la astrofísica y todo aquello relacionado al rígido cálculo, Akatuski prefería la poesía, la literatura, la música, las artes y todo aquello que le hiciera volar la imaginación. Al rubio le encantaba ser el centro de atención, las cosas frías, mirarse en el espejo, era egoísta, egocéntrico y megalómano, al pelirrojo le gustaba la soledad, las cosas tibias, se preocupaba por los demás.

Desde que la vio supo que su relación no iba a ser buena, se había sentado en el lugar que Akatsuki siempre reservaba para él, estaban jugando con los materiales para la exploración de las propiedades de los colores. ¡Y lo estaba usando pata pintar margaritas! Él se burló de los malos trazos y ella de su “centro de exploración de las propiedades de los colores” era un simple godete con unas cuantas acuarelas. Fue Akatsuki el que sentó a Aido para que hiciera las mezclas que quisiera, mientras Ruka pintaba sus fantasías con las combinaciones del genio. Pero cuando Cain no los veía, él le lanzaba miradas furibundas a la chica, para que se enterara claramente de que Akatsuki sólo le pertenecía a él.

A Aido le encantaba el ártico cuando todo era oscuridad y únicamente por medio de las estrellas se podía consultar la hora del día, le fascinaban los gélidos paisajes intrincados, en donde el hielo gobernaba por encima de cualquier invento humano o vampírico; extensos kilómetros solitarios, silentes y taciturnos los acompañaban. En cambio Akatsuki prefería la selva tropical con sus húmedas noches calientes llenas de vividos verdes, veteados con exuberantes flores coloridas, las cuales embriagaban el olfato desprendiendo endulzantes aromas; así acompañaban a los rítmicos sonidos de los animales o la gente; la hermosa humanidad de piel tostada que bailaba haciendo mover al mundo, haciéndole sentir la vida a través de su música y sus cantos.

Las fiestas era algo que había hecho alucinar a Hanabusa, pues se moría de ganas de entrar en el mundo de los mayores, ambos fueron presentados en sociedad al mismo tiempo, Aido ganó la atención de casi todas las chicas de inmediato, y pronto se había visto envuelto en líos de los cuales Akatsuki se había apresurado a socorrerle. Esa noche escucharon una plática sobre el amor, la política y lo que “no se debe hacer antes de tiempo”. Ninguno de los dos tenía idea a lo que se referían, pero algo les decía que la respuesta fluctuaba entre ellos dos.

La primera vez que Aido sintió los labios de Akatsuki sobre los suyo, creyó que no podría existir algo más caliente que eso; se había equivocado. Cuando los brazos de su primo le rodeaban mientras lo penetraba y sentía su corazón palpitar, entonces sabía que no había nada más candente que el amor.

Destino, mandato divino, suerte, no lo sabían, pero sí sabían que pasara lo que pasara, lo que había dentro de sus corazones era inevitable.
 
 
Tipe of hallucination: *YAOI*
 
 
kirscheh
16 October 2009 @ 09:22 pm
Título: Espejo Retrovisor.
Fandom: Vampire Knight.
Claim: Takuma/Shiki
Prompt: "Todas las pasiones son buenas mientras uno es dueño de ellas, y todas son malas cuando nos esclavizan."
Extensión: 683
Notas: Yaoi.
Cap 1: Posdata, Cap 2: Espejo Retrovisor, Cap 3: Hola ¿Quién eres?

Deseo desear tener un deseo… pero, ¿para qué deseo si nada es certero?

Nunca le he pedido demasiado a la vida, tampoco sabría que desear de la misma, después de todo esta vida nos lleva por sus caminos sin preguntar nuestra opinión. ¿Para qué anhelo algo que nunca podrá ser mío?, ¿para qué pienso en una historia llena de si hubiera o si pudiera? Después de todo, pensar en aquello que podrías comprar con el billete de lotería que no has ganado, sólo enferma la mente. La codicia es un sentimiento demasiado pesado, cansa a este ligero cuerpo que solo desea tener un poco de paz.

Es más fácil dejarse arrastrar por la corriente, uno no se decepciona, uno no se lamenta al ver los sueños rotos, el corazón no se acongoja al sentirse abandonado. Nada duele pues nada se siente y así es mucho más cómodo seguir caminando.

¿Es eso ser un cobarde?, ¿es eso tener poco carácter?, ¿es eso enfermo? No lo sé, sólo sé que no me como la cabeza, lidiando con dudas sobre la felicidad de los demás y la mía.

Sin embargo de tanto en tanto los remordimientos me asaltan, una voz resuena desde el fondo de las penumbras, diciéndome que aunque el río de la vida tenga una corriente muy fuerte, existen nadadores capaces de ir contracorriente o que las piedras del río siguen ancladas a la tierra a pesar de la fuerza del agua. Entonces recuerdo tu sonrisa, el sonido de tu voz, tus chistes malos por la mañana, la radio a todo volumen hablando de una vida humana que nunca podríamos vivir, tus caricias fortuitas haciendo girar mi mundo, tu cuerpo sobre el mío. En medio de la habitación vacía, con las cortinas corridas mientras el sol avanza en su recorrido por el cielo, pretendiendo dormir en el sofá, me haces pensar que toda mi vida ha sido superflua.

¿Está bien no sentir?, ¿está bien no soñar?, ¿está bien dejarme llevar?, ¿está bien ignorar la incomodidad de mi interior? Me miro al espejo para encontrar que aunque ya no tenga un maestro, sigo siendo una marioneta sin vida.

¿Qué has hecho conmigo?

Me siento completamente perdido en la divergencia de continuar mi recorrido como hasta ahora, dejándome llevar por la corriente, haciendo las cosas de tal manera que no me canse de nada, durmiendo en medio de una ajena paz o dar el primer paso para entonces hacer lo que desee, aunque eso signifique ir contra corriente.

¿Dónde estás?, ¿por qué me has abandonado en medio de este dilema?, ¿por qué anunciaste que te ibas por mucho tiempo mientras estaba a punto de partir para un trabajo importante?, ¿por qué no me invitaste a ir contigo?, ¿por qué me dejaste subir completamente solo a ese auto?, ¿por qué te quedaste estático frente al portón de mi casa mientras mi automóvil avanzaba por la calle?, ¿por qué pedimos milagros que nunca pedimos mientras hacíamos el amor?

Dime, dime, dime ¿por qué pides algo que nunca pediste?, ¿por qué escribes cosas que me hacen sentirme atrapado en una vida insulsa?, ¿por qué me haces pensar que todo lo he estado haciendo mal?, ¿por qué tengo ganas de dejar todo atrás para correr a tu lado?

¿Por qué cada vez que eso pasa encuentro una excusa para decir que he estado en lo correcto?

No podemos dejarnos llevar por los sentimientos que tenemos dentro, los vampiros en la modernidad no se pueden dejar llevar por lo que bulle en su interior, es la racionalidad lo que nos separa de los animales, la razón nos dice que no debemos dejarnos llevar por los sueños y tampoco debemos ir contra la corriente, la naturaleza es más fuerte que nosotros.

Y a pesar de todo ese constructo dándome la razón para continuar sin soñar con nosotros dos, ¿por qué sigo anhelando que se vuelva realidad?, ¿con qué palabras te compró Kaname-sama para olvidar tus principios?, ¿qué fue lo que te dijo para hacerte soñar con un futuro diferente?, ¿por qué sigo deseando haber podido atraparte en el espejo retrovisor?


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Me esforcé bastante ;-; Me gusta este drabble un montón
 
 
Tipe of hallucination: curious
 
 
kirscheh
16 October 2009 @ 08:25 pm
Título: Closer.
Fandom: Vampire Knight.
Claim: Kaname/Shiki
Prompt: "Sólo quería hablar"
Extensión: 704
Notas: Yaoi.
Cap 1: ¿Me gusta?, Cap 2: Closer, Cap 3: 'Sme.


Se arrebujó entre las cobijas, el sol de media tarde todavía no se iba, el ruido en el exterior le anunciaba que ya alguien estaba haciendo de las suyas; probablemente Aido o Ruka, intentó perderse en el sueño una vez más, no deseaba despertar, incluso no le importaría perderse unas cuantas clases, como si fueran importantes para él, si jugaba a la escuelita era porque eso le daba una excusa para alejarse de casa y del fastidioso de su tío.

La puerta se abrió. Takuma estaba tarareando alguna de esas bobas canciones que salían en la radio. —¡Es tiempo de levantarse! —Nunca había entendido como era que siempre se levantaba de buen humor, se encogió aún más esperando que su amigo se diera por vencido—. ¿Quieres llegar tarde? No creo que a Kaname eso le haga gracia. —La mención del sangrepura le revolvió las tripas—. Le contaré a Rima que estás aquí.

—Traidor.

Shiki había salido huyendo de su cuarto para irse a encerrar a uno de los muchos que tenían para huéspedes. A la joven le había dado por acosarlo, vale que él tuviera la culpa; no había querido lastimarla con sus comentarios, pero había sucedido. Ni siquiera entendía porque lo acosaba ¿acaso la indiferencia no era mejor? Cuando uno se enoja, normalmente tiende a evitar a la persona que le ofendió, pero claro, él estaba acostumbrado a la indiferencia y lo que más le fastidiaba era que lo persiguieran; Rima era bastante inteligente.

—¡Sabía que te levantarías! Tienes que cambiarte y desayunar. —Con ojos soñolientos le dirigió una mirada de soslayo antes de volverse a enroscar entre las sábanas.

—Ayer trabaje mucho —se excusó. No era una mentira, pero tampoco podía justificarse a cien.

Escuchó al rubio suspirar. —¿Piensas esconderte aquí para siempre? Ella terminará por encontrarte y ya no podrá ser más tu sitio de escape. Deberías hablar con ella, no creo que sea difícil arreglar el asunto.

Una mueca amarga se dibujó en el rostro de Shiki, el problema radicaba en que no sabía si quería componer el asunto. —Ichijo —susurró de manera aletargada, asomó su cabeza por entre las cobijas—. ¿Cómo sabes si te gusta alguien? —Ya, se había humillado, ahora solo faltaba la respuesta y esperaba que su amigo no se burlara.

El semblante de Takuma le dijo que se estaba tomando las cosas en serio. —Eso es complicado. —Shiki rodó los ojos—. Pues, piensas en la persona, te dan celos si la ves con alguien más, sientes mariposas en el estómago, quieres estar cerca de ella, no sabes como comportarte a su alrededor, te sonrojas, haces el idiota, en el manga…

—¿Cómo sabes que quieres una relación con esa persona?

El rubio se quedó con la boca abierta, pero Aido le llamaba desde el otro piso. —Hablaremos, no te muevas. —No tenía pensando hacerlo.

Cuando se volvió a quedar solo se zambulló de nuevo en las cobijas de la cama. No sabía que sentía por su amiga, creía tener los síntomas que describía su amigo, pero cuando pensaba en una relación, su mente se bloqueaba, era extraño pensar en eso y en él y en Rima, haciendo… “cosas”. No sería la primera vez que besaba a alguien o tocaba… no debía pensar en eso, no debía pensar en eso. ¿Y si lo confrontaba Rima? Se atrevería a decirle…

La puerta se abrió y el chico salió de su enclaustramiento para decirle todo a su amigo.

—Ehm, uhm… yo, Takuma… necesito hablar —algo así murmuró Kaname.

Las imágenes de aquella Navidad juntos bajo los efectos del alcohol fluctuaron entre ambos chicos, no tenían que ser genios para saberlo, el que no se pudieran mirar a los ojos era más que suficiente. Shiki trató de moverse pero las sábanas se le enredan entre las piernas. El cuarto desde abajo tiene una perspectiva diferente, se ha caído de manera bastante elegante. El sangrepura le extiende una mano y al contacto la electricidad corre al instante.

Están demasiado cerca.

Lo besa, porque tenía que saber si se lo que sentía por Rima era similar, se equivocó, esto era más fuerte. Se miran fijamente.

—¿Me buscabas Kaname-sama? —Takuma hace acto de presencia y de nuevo todo se posterga.


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Escribiré de la pareja Kaname/Shiki de forma seria algún día. :3
 
 
kirscheh
16 October 2009 @ 08:17 pm
Título: Esta Noche.
Fandom: Vampire Knight.
Claim: Takuma/Kaname
Prompt: "Pasado"
Extensión: 682
Notas: Yaoi.

Era el sabor de lo prohibido, el fruto de la perdición… los dos estaban lo suficientemente pervertidos para sobrellevarlo.

No les importaban las habladurías, los chismes o los resuellos. El rubio tiró al moreno en el suelo. Los bailes siempre había significado una sola cosa: escapar del mundo, huir de toda aquella corrupta sociedad, darle la espalda a la hipocresía, esconderse de los vigilantes ojos de Asato Ichijo o de cualquiera de sus sirvientes. Se escondían entre las sombras mientras se toqueteaban morbosamente, invocaban la protección de la hermosa Nyx para dar rienda suelta a las urgencias de las bestias internas. Se montó sobre su compañero mientras éste tiraba de su camisa. No se cansaban de explorar el cuerpo del otro, no paraban de descubrir nuevas formas de hacerse suspirar. Desde que las dudas sobre “eso” de lo que todo el mundo habla, prohíbe, culpa, pero todo mundo hace habían surgido en sus mentes, no habían dejado de hacerlo ¿por qué ahora debía ser diferente? La escuela no estaba llena de las interferencias de Asato, de eso no había duda, tampoco existían ojos demasiado indiscretos, ni siquiera los del metiche de Aido. Lo besó tiernamente.

Se habían conocido hace mucho tiempo, cuando eran los dos apenas unos chiquillos, él todavía vivía con sus padres, poseía ese aire descuadrado de un nene demasiado taciturno como si fuera un alma envejecida en el cuerpo de un niño; con todos los instintos a flor de piel, pidiendo a gritos ser amado por todo el mundo. Takuma también era un ser inocente, descubriendo a tropezones lo divertido de la vida de mano de sus amorosos padres, intrigado por la enigmática personalidad de su terrible abuelo. Luego se habían visto forzados por las circunstancias a reunirse en una tenebrosa mansión, llena de lamentos y llantos. El sangrepura ya había hecho una profunda escisión entregándose a la parte siniestra de su ser, los de su clase eran depredadores temibles aún más atroces que cualquier otro animal, pero para Takuma los Kuran mantenían cierto aire angelical, se respetaban, se adoraban, pero no debía tenérseles miedo. Cuando vio a Kaname después de la muerte de sus padres las piernas le temblaron, todo su sistema pugnaba por salir huyendo de la habitación, aún ahora, a veces le daba pánico estar en el mismo sitio que él.

El moreno arqueó su espalda elevando sus caderas, sus uñas rasgaron la madera del suelo. El níveo trasero de Kaname siempre la había parecido hermoso a Takuma, y cuando sudaba, la luz de la luna lo hacía todavía más hermoso. Mientras estaba dentro de él, de tanto en tanto se preguntaba ¿cómo era capaz de tenerle miedo? Cuando era tan maleable, cuando podía ser arcilla en sus manos, cuando él se doblegaba ante su tacto. Con el cuerpo deshaciéndose en deseo, con su orgullo pendiendo del placer de sus manos, con el rostro suplicante por sus besos, con sus ojos gritándole que lo hiciera suyo ¿cómo podía temerle?

Lamió el cuello de Kuran dulcemente, los brazos de él se enroscaron en su espalda, clavó los dientes en la piel tan sensible. Los episodios difusos de la vida del sangrepura pasaron por sus ojos, viejas dolencias aquejaban a su amigo, cada vez que bebía de él se sumergía en un torrente de melancolía, su espeso veneno quemaba la garganta como demenciaba la mente. El dolor era algo que ambos conocían, como la posesión y la dominancia.

Él también era un Ichijo.

Tras la muerte de sus padres se refugió en los brazos de su abuelo, esa figura a la que adoraba y temía, intentaba seguir su vida como si la muerte de sus padres fuera algo normal, como si aquello no pudiera despintar su sonrisa, pero la mansión era demasiado grande, demasiado oscura, demasiado viciada y su abuelo… Asato con su poderosa presencia lo acechaba para portar su apellido con honor. Comprendió el placer de dañar.

Kaname gruñó enterrando sus uñas en la espalda de Takuma, antes de dejarse caer completamente vencido en el suelo, la satisfacción rodeaba su rostro.

—¿En qué piensas?

—En el pasado.

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u_u Por Dime y diretes, ya no pude subir tooooodos los siguiente drabbles al drablethon, pero los subo aquí para que no se pierdan en el fondo de mi máquina.
 
 
kirscheh
27 September 2009 @ 11:07 pm
Mío  
Título: Mío.
Fandom: Vampire Knight.
Claim: Kaname/Yagari/Zero
Prompt: "Profesor de ética"
Extensión: 681
Notas: Yaoi.


Habías muchas cosas incuestionables entre ellos, sabía muy bien que no se debía a falta de confianza, porque la tenían, quizá no era algo demasiado obvio porque esas sentimentalidades no pegaban con ninguno de los dos, sin embargo, la franqueza se encontraban en ambas partes… o al menos eso creía él, así que preguntarle directamente sobre algunas cosas que había visto en la noche, no debía inquietarle tanto, no estaba invadiendo su intimidad ¿verdad? Sonrió de lado, eso hacía sonar las cosas aún más perversas de lo que le hubiera gustado imaginar.

Entró en el despacho como si fuera su propio cuarto, su maestro siempre había insistido en que él era bienvenido en ese lugar, podría sentirse como en su casa sin restricción alguna. -Yagari-sensei. -De repente se le antojó el llamado demasiado formal, hacía años que se conocían, habían compartido muchas cosas juntos ¿por qué no dirigirse de manera más informal a él? Sería una falta de respeto tremebunda. Todo volvió a la normalidad.

-¿Qué haces aquí? -Zero no podía sentirse ofendido, así era su manera de saludarse-. No voy a pasar a la señorita Cross. -No toda su vida giraba alrededor de ella-. Reprobará, Zero, sé que tiene labores nada fáciles de cumplir pero debería esforzarse un poco más.

Se sentó en la silla tranquilamente. -Estudiará en las vacaciones. -Su sensei asintió con la cabeza, tomó asiento detrás de su escritorio y se sirvió un vaso de ron.

-¿Quieres? -El joven alzó una ceja lleno de incredulidad ¿le estaba ofreciendo alcohol?-. Agua o té, no pienses cosas raras, aún eres menor de edad.

Tenía diecisiete años, no era un chiquillo de tres años que se chupaba el dedo. -No, gracias.

Yagari bebió un poco de su vaso, el líquido ámbar tenía un color agradable, la esencia del ron añejo siempre se le había antojado bastante tentador, además le traía buenos recuerdos; Yagari, Ichiru y él acampando en la soledad del bosque, hablando sobre vampiros, técnicas de sobrevivencia, los diferentes ambientes o cualquier tontería.

-Sensei, ¿qué tiene que hacer Kuran Kaname por tu despacho? -Así de simple.

El cazador veterano se acabó su vaso de ron para servirse otra copa más. El silencio lo incomodó lo suficiente para intuir que probablemente la respuesta, no le iba a gustar nada.

-¿Por qué lo preguntas? -Las evasivas en Yagari sólo le hacían carcomerse la mente con locas ideas, sea lo que fuere su maestro tendía a contestar la verdad, a menos que eso tuviera alguna repercusión. Yagari y Kuran, ya se olía la cosa la mar de malas.

-Curiosidad. -Evadir respuestas era un juego que bien podían jugar los dos.

El hombre bebió un largo trago. -No metas las narices en donde no te llaman, entonces. -Frunció el ceño ¿Qué significa aquello?

-¿Pero Kuran sí puede meter las narices? -Tenía que tantear el terreno.

Había importunado a su profesor, lo sabía porque su ojo azul estaba entrecerrado. -No me hagas perder la paciencia. -Zero farfulló algo inteligible-. Hay cosas… te enterarás a su tiempo.

¡Ja! A su tiempo, ¿¡A su tiempo!? ¡¡¿Qué carajos le había hecho Kuran a su maestro?!!

La puerta se abrió, Yagari jamás permitiría que Kaname por muy sangrepura que fuera se comiera las reglas sociales con él; al menos eso creía, pero ahí estaba entrando al lugar como si lo estuvieran esperando.

-Buenas noches, Kiryuu-kun -le saludó con su irritante tonito burlesco-, Yagari-sensei -esta vez su voz fue más aterciopelada-. ¿Interrumpo algo importante?

-Sí.

-No. -contestaron al mismo tiempo.

Zero desencajó la quijada.

-Ah qué bien, ¿puedes dejarnos a solas, Kiryuu?

-¡¿Y qué cosa quieres de él?! -Ah, el veneno había salido a flote-. ¡¿Qué diablos es de ti?!

El sangrepura puso los ojos en blanco, se acomodó un mechón que le obstruía un poco la vista. -Mi profesor de ética.

Apretó la mandíbula, ¿qué se creía ese bastardo?

-Por favor, Zero -¡Imposible! ¡Yagari, Yagari, Yagari!-, luego hablamos, hijo.

Salió dando un portazo. Kaname podría haberle arrebatado muchas cosas a Zero, pero “jamás” le quitaría a su maestro, era SU maestro y ya se encargaría de hacérselo saber.
 
 
kirscheh
27 September 2009 @ 10:53 pm
Título: Bourbon.
Fandom: Vampire Knight.
Claim: Yuuki/Sara
Prompt: "Princesa"
Extensión: 679
Nota: Yuri.

Se relamió de los labios el sabor del Bourbon que le endulzaba el paladar, logrando disfrazar un poco la mala calidad de la sangre humana, mandaría a castigar a su sirviente por servirle sangre tan baja, probablemente de una muchachita cualquiera lo suficientemente desesperada para embobarse con el imbécil de sus sirviente, poseedor de la vulgar belleza vampírica de los clase C. Aún así le sonrió a su invitada, ofreciéndole una copa del licor.

Le guiñó un ojo. —Está bien, no tiene mucha graduación, sólo un poco para darle sabor, además será entre nosotras dos. —No confiaba en ella, eso estaba bien, pues no deseaba que las cosas fueran tan fáciles—. ¿Acaso a Yuuki-san le desagrada lo que le ofrezco? —No estaba lo suficientemente entrenada para salir de ese apuro, al menos eso creía ella.

—Es que, no me gusta beber la sangre de alguien más —No se había equivocado ¿en qué estaba pensando la tonta al aceptar la invitación de Sara para una audiencia personal?

—¡Ah! Claro, bueno, podemos sólo servirnos licor, eso estaría muy bien. —Kaname debía estar demasiado ocupado encargándose del desastre que ella le había preparado, para no notar que su hermanita no estaba a su alrededor y sus nobles eran demasiado torpes por lo visto—. ¡Listo! —volvió a sonreír—. No te preocupes por los humanos, seguro los vampiros malos reciben su merecido ¡Mira que hacer eso en una fiesta!, ¡qué vergüenza!

Estaba valorando si sus palabras eran verdaderas, así que puso un semblante de ofendida. —Tienes razón —¿Nunca le habían dicho que apurar el whisky de esa manera era malo? Sobre todo si no se está acostumbrado a tomar—. Pero todo irá bien ¿verdad?

—¡Claro! —Sara volvió a llenarle la copa—. Una más para los nervios. —Yuuki observó la copa dubitativa, no estaba acostumbrada a beber tanto, ya había aceptado un par de tragos, en parte por el aburrimiento, en parte por intentar sociabilizar, además Ruka le había asegurado que la piña colada no era una bebida fuerte y Rima dijo que no podía olvidarse de probar el daiquiri; no lo había olvidado y estaba sufriendo las consecuencias. Sara le volvía a servir otra copa, debía rechazarla pero ¿qué era una más?

El cabello de los Kuran siempre había sido hermoso, de un negro ébano que podía confundirse con la noche, Sara enrolló sus dedos en la cabellera de Yuuki, tiró de ella un poco, olía a rosas. La sangrepura se bebía una copa más, el Bourbon era adictivo, su sabor dulce seducía al paladar, una vez que bebías una copa pedías una y otra y otra más, hasta que todo lo demás se olvidaba. Sara besó la mejilla sonrosada de Yuuki, ella sonrió tontamente. Con la punta de su lengua lamió la comisura de los labios de la princesa, el sabor de licor aún se podía saborear. Presionando un poco más se abrió paso hacia adentro con gran facilidad, ¿Kaname ya la había probado? Era bueno no tener que enseñarle, con la pinta que tenía parecía ser una nena en todos los sentidos.

Acarició el menudo cuerpo de su compañera, haciéndola estremecer bajo su contacto. La abofeteó duramente, la chica cayó sobre el sofá con un apagado gemido, le abrió las rodillas para después subirle la falda. Seguro ese era un lugar que su igual no había tocado; demasiado mojigato para hacerlo. Rió alegremente, se quedaría con esa parte para ella. Metió mano acariciando los muslos de la pequeña, presionó con sus dedos la entrada de la sangrepura cubierta por seda, quien gimió satisfactoriamente.

Se escurrió por debajo de la ropa con gran facilidad, mientras la Kuran disfrutaba de su roce, era una lástima que su mente divagara por zonas fuera de ese cuarto, pero quizás algún día lo hicieran a consciencia. Sara se emocionó ante la idea de arrebatarle el amor de su vida a Kaname en sus narices, eso era muy divertido. Se montó sobre Yuuki e introdujo sus dedos en la humedad de la misma, pervertiría al tesoro de gran Kuran; iba a mostrarle como debía ser tratada una princesa.
 
 
kirscheh
27 September 2009 @ 10:47 pm
T: Falacias.
F: Vampire Knight.
C: Kaname/Yuuki/Aido
P: "Inconsciente"
E: 704

Dejó caer la pluma de entre sus dedos; cayó a la alfombra con un sonido ahogado. El mundo cambió de dirección al dejar que su espalda hiciera un viaje hasta la cama, se llevó un dedo a la boca aprisionándolo entre sus dientes. Dudas. Reptaban por las sábanas como enredaderas, se apoderaban de ella, la hacían estremecer, pero el dulce aroma de las flores de la inconsciencia le hacían caer en trance, entonces imaginaba que nada de de su caótica mente discurría, todo era lógico.

Ahora era cuando arrastraba su mano hasta la de él, primero montaban sus yemas tanteando el terreno, luego se apoderaba de toda su piel. Volvía su mirada azul hacia ella ¡Qué bello era el mundo a través de sus ojos! Siempre claros como la fresca mañana, siempre libres como el ancho mar, siempre inocentes como la casta nieve. No podía dejar de verlo, ni de poseerlo. ¡Era ángel caído del cielo! Y era sólo para ella, sólo para ella.

Le jaló de la mano para que se acercara. —Tus lecciones, aún no las terminamos. —Pero ella le ordenó silencio, divagó sus manos en sus dorados cabellos, le gustaba la suavidad de ellos, la manera tan grácil en la que se enredaban en sus dedos. Él cerró sus ojos, ignorando el tiempo y el espacio, acarició con sus labios los nudillos de su señora, entre abrió la boca, el sabor de la piel de ella era delicioso, sus colmillos mordisqueaban las uñas de ella.

Sus ojos borgoña eran tan similares a los Kaname, sólo que eran más dulces pero existía el mismo aire perdido y desolado, la misma soledad corrosiva, la misma incomprensión, el mismo doloroso distanciamiento. Le abrazó fuertemente, sintiendo cada una de sus delgadas curvas bajo su peso. Ella le besó el rostro palmo a palmo.

Con ambos Kuran había iniciado su relación con el pie izquierdo, a él lo había rechazado directamente, mientras que con ella la cosa había sido un insistente hostigamiento. Sabía que estaba mal, era prohibido, se jugaba la vida a cada roce ¿pero que era la vida sin caminar sobre la cuerda floja un par de veces? Ella nunca le pertenecería, jamás podría ser para él, pero en esos instantes, cuando los dos aislados del mundo entero se entregaban a su propia soledad, llegaba a sentirse un poco amado. Era consciente de que Yuuki Kuran le estaba usando, se valía de su caótico corazón y desordenada mente para curarse de su deletéreo enclaustramiento, pero él también la usaba, para mentirse a la cara diciendo que al menos esta vez podía hacer algo útil para uno de los Kuran.

Ella lo hacía para no caer en las cadenas de la soledad, él lo hacía para resarcir en su alma el dolor de haber perdido la oportunidad de tener un gran amigo. No lo hacían por maldad, únicamente pretendían hacer feliz a Kuran Kaname.

La cálida entrepierna de ella siempre lo recibía con premura y desespero, mientras enterraba sus dedos en sus dorados cabellos, demandándole que no descuidara sus besos, que permitirá a sus ojos regodearse con sus celestiales facciones. Entonces ella susurraba su nombre dulcemente, le llamaba una y otra vez como si en verdad le necesitara, como si de veras le quisiera, como si en verdad fuera feliz en sus brazos. Cerraba los ojos fuertemente, suplicándole al cielo porque realmente así fuera, imaginando que de alguna manera así también estaba tocando a Kaname, también podía hacerlo de esta manera, porque los dos sabían que cuando estaban juntos, a quien realmente amaban era a Kaname, sólo a él.

Cuando Kaname llegaba de atender sus asuntos lejos de casa, los encontraría en la sala platicando sobre física o quizá química, ella correría a sus brazos como si no hubiera estado en los brazos de otra persona, él le haría una reverencia y sólo cuando se quedarán a solas, sin decir ni una sola palabra, Kaname le daría a entender que sabía, que podía oler la esencia de ella en su cuerpo, que había podido percibirlo a él dentro de ella, lo abofetearía como de costumbre antes de salir de la habitación, e inconscientemente se mentiría diciendo que todo lo que hacían los tres era normal.
 
 
kirscheh
27 September 2009 @ 10:42 pm
Título: Aroma de Mujer
Fandom: VK
Claim: Ruka/Yuuki
Prompt: "Tentación"
Extensión: 681
Nota: Cap 1: Etiqueta. y Cap 2: Aroma de Mujer.


Ya se había convertido en una obsesión, siempre que estaban en el mismo cuarto su nariz buscaba insistentemente esa delicada esencia, la robaba una y otra vez hasta perderse en el olor que desprendía, inclusive a veces se olvidaba que existían otras personas en el cuarto; ya la habían pillado un par de ocasiones completamente desconectada del mundo a su alrededor. Aunque no creía que Aido se lo achacara a su pequeña obsesión, por el contrario, él estaba completamente convencido que ese era su estado natural: distracción total. Sonrió, debía ser más amble con el noble vampiro, se esforzaba en explicarle de la manera más sencilla posible todas esas fórmulas y leyes de las cuales, no entendía ni jota.

—¿Me estás escuchando?

Lamentó haber irritado a su maestra, pero cuando se perdía en su esencia, ni siquiera su dulce voz le hacía volver a la realidad. Ruka era su ejemplo a seguir, le gustaba la manera en la que se arreglaba el cabello, su manera sobria de vestir, sus modales tan delicados como elegantes, su forma de hablar tan propia y refinada, sabía cómo hacer parecer todo un encanto, hasta el levantar de un pañuelo, claro, en ocasiones pensaba que la noble debía aprender a relajarse un poco, divertirse con las cosas simples de la vida, quitarse un poco el porte de señorita aristocrática para ser sólo una chica de dieciséis años.

—Lo siento —murmuró.

Souen resopló. —Como te iba diciendo, Érzebeth Aido se casó con Britva Ouri, pasando a ser su tercera esposa, entonces tuvieron doce hijos, cada uno de ellos hizo algo importante. El más destacado de ellos fue Sergei, que a su vez fue elegido para ser la cabeza del clan Aido, él era el quinto hijo de Érzebeth y Britva.

—Tengo ganas de comer helado.

Ruka cerró el libro que sostenía con una de sus manos, se colocó la otra mano en la cadera, frunció el ceño mientras apretaba los labios; tenía un semblante muy duro. —Tienes que aprender la historia de nuestros clanes, se considera una falta de respeto no hacerlo, somos las familias que te apoyamos, así que deberás tener mayor conocimiento de nosotros, no es tan difícil.

Yuuki suspiró. —Sólo quiero comer helado.

Agitó su cabello castaño mientras movía la cabeza negativamente, logrando alborotar su encantadora esencia, la nariz de Yuuki se alegró. —Te distraerías, ya lo haces sin necesidad de comida, si me dices lo que te he contado hasta ahora, comeremos algo que quieras.

¡Eso era injusto! Los vampiros se casaban entre ellos, luego el nombre solía pasar de padre a hijo o de madre a hija y era un revoltijo de Arashi I o II o Arashi Ichijo IV que difería de Arashi Shiki IV. Ruka se sentó a su lado, puso una de sus níveas manos sobre las suyas. —Sé que te parece difícil, pero te servirá para que sepas con quien hablas a la hora de sociabilizar en las fiestas o crees vínculos, te podría sacar de más de un lío.

Ya lo sabía, pero le parecía un empelote el asunto ¿qué había de malo en cualquier caso? Vamos, sí solo charlaban por tres minutos no tenía que saber quién era el tatarabuelo de esa persona ¿verdad?

Ladeó su cabeza, el cuello en V de la blusa de Ruka no dejaba mucho a descubierto, pero bajo sus ojos de sangrepura la piel que dejaba al descubierto era lo suficientemente tentadora, el olor que desprendía, la calidez de su cuerpo, el rojo de su sangre, el dulce sonido de su corazón latiendo, ¿si hincaba sus colmillos en su carne probaría el sabor de la elegante esencia de su maestra?, ¿compartirían un poco de su elegante presencia?

Delicadamente la noble la empujó hacia atrás. —Cuando Kaname-sama se ausenta demasiado, la sangre de cualquiera debe parecerte demasiado tentadora, pero debes aprender a controlarte.

Quiso protestar aclarándole que solo ella, la hacía sentirse de esa manera, pero ya Ruka se lo había dicho, era algo prohibido. Asintió y recordó el pasaje de un viejo libro “Tentación, son sus ojos diciendo: no me ames.”
 
 
kirscheh
27 September 2009 @ 10:35 pm
Título: ¿Qué es eso que no ves?.
Fandom: Vampire Knight.
Claim: Yori/Yuuki.
Prompt: "It's useless to ask why"
Extensión: 679

A veces sabía que era inútil preguntar por qué, por eso cuando Yuuki la interrogó con la mirada pidiendo una explicación sobre sus acciones de la tarde anterior con Kaname-sama, no había podido responder.

Se había pasado la mayor parte de su vida encerrada en una hermosa mansión dorada, todo lo que había a su alrededor no eran más que paredes de mármol, sirvientes con una falsa sonrisa, enormes ventanales de diferentes colores, jardines repletos de flores de variopintas tonalidades y sus libros. Libros en donde podía escapar a lugares diversos, en donde corría con los héroes y heroínas, viviendo sus aventuras, sufriendo sus penas, riendo con su felicidad, enamorándose del príncipe de turno, todo lo que ella tenía se encontraba ahí; aferrándolo con ambas manos para evitar enfrentarse a la frialdad de su cuarto de oro y seda.

Cuando se le permitió entrar a la escuela, sus compañeras no eran más que niñas mimadas las cuales se preocupaban únicamente por tener los moños más vistosos o las faldas más exclusivas, los niños se dedicaban a hacer trastadas aquí y allá, mientras presumían de sus nuevos juguetes que eran lo último del mercado o ediciones especiales creadas para ellos. Ninguno de ellos apreciaba lo mágico de las letras, el poder de la pluma de un escritor, ni lo fantástico que eran las aventuras que abrían las puertas de la imaginación, ¿cómo iban a comprender que las invenciones de Artemis Flow hacían palidecer a los carritos último modelo? O que Sherezada hablaba también de las joyas más grandiosas que cualquiera de ellas pudiera imaginar.

No fue una sorpresa descubrirse caminando sola por la escuela, furtivamente lograba hacer un poco de conexión con alguna que otra de sus compañeras, poco a poco se fue haciendo a la idea de que era normal andar por la vida sola. Pero ahí entró ella, alguien que parecía estar todavía más lejos de la realidad que Yori misma.

La primera vez que se vieron, fue Yuuki la que le sonrió, se veía tan perdida en el lugar que se sorprendió al enterarse de que era la prefecta del lugar, además de hija del director. La chica Cross parecía todavía más tímida que ella, así que se alegró de que fuera su compañera de cuarto, no tendrían demasiados problemas, ambas parecían caminar por diferentes senderos sin molestar a terceros.

La prefecta había tomado entre sus manos pocos libros en toda su vida, todos relacionados a lo que exigía la escuela, ni uno más, le aburría la música clásica y no tenía interés por el arte, pero se esforzaba por hacer la estancia de Yori agradable, así que aunque no le importara nada de lo que Wakaba hacía, ella escuchaba atentamente todo lo que Sayori tuviera que decir. Poco a poco se habituaron a charlar sobre diferentes cosas, desde ahí aprendió a detestar a ese hombre, Yuuki sólo podía hablar de “Kaname-sama”.

Pero lo que más le intrigaba de ella eran esas salidas nocturnas; aunque legalmente estaba autorizada a hacerlo, porque todo su mundo parecía girar alrededor de esos recorridos con los misteriosos chicos de la clase nocturna, además del voluble de su compañero Zero. Lo sabía porque por mucho que durmiera incómodamente en los salones de clases, sus ojos tuvieran ojeras profundas, los profesores la regañaran por no prestar nunca atención a las lecciones, las chicas la molestaran por poder acercarse a los jóvenes de uniforme blanco, con la simple mención de su trabajo una sonrisa boba relucía en su rostro y cada noche al regresar, sus ojos viajaban hacia la luna, murmurando “buenas noches”.

No había entendido que era ese malestar al pensar que ella se entregaba en sueños a ese siniestro Kuran-senpai, no había comprendido porqué por mucho que le molestara que ella fuera a las rondas siempre la recibía con una sonrisa, o como era que le agradaba tanto aunque fueran diferentes.

No, anoche no había podido responder porque no estaba segura de la respuesta, pero ahora sin meditarlo demasiado, avanzó hasta ella y la tomó por el mentón para plantarle un beso.
 
 
kirscheh
27 September 2009 @ 10:23 pm
Título: La verdad de la mentira
Fandom: VK
Claim: Shiki/Yuuki
Prompt: "Sin daños a terceros"
Extensión: 686
Notas: Cap 1: ¿Sonríe?, Cap 2: Estropeado Maniquí y Cap 3: La verdad de la mentira


La gente miente. Lo hace de forma tan natural y sencilla que es parte de su ser, a la gente le gusta mentir. No hay mayores explicaciones, ni preocupaciones, sencillamente se les ocurre que mentir está bien. Sí, sí, se sabe que algunas es veces es necesario mentir, vamos una mentira puede salvar muchas vidas, ahorrar sufrimiento, blah, blah, blah. Y la gente sigue mintiendo.

Así que, ¿cuál es el problema de mentir? ¿Por qué nos enojamos tanto cuando descubrimos que alguien nos miente? Finalmente todos nos lanzamos falacias a la cara, día tras día. Desde la simpleza de decir: “Sí” cuando uno quiere decir no, hasta una compleja maraña que podría pasar como teoría de la personalidad. Solemos olvidarnos de esa linda parte que llamamos: doble moralidad. Porque cuando descubrimos una mentira nos enfurecemos, lanzamos docenas de argumentos moralistas, nos sentimos con el derecho de hacer menos a la otra persona; estamos en lo correcto, ellos nos engañaron. No nos gusta que nos mientan, pero nosotros también mentimos: hermoso juego.

Mentir destruye, lo sabemos, lo sentimos y lo seguimos haciendo.

Lo curioso de este delicioso ámbito, es que nos mentimos hasta a nosotros mismos. Yeah, somos expertos en hacerlo y somos tan buenos que nos terminamos creyendo nuestras propias mentiras. Las queremos tanto que las adoptamos en nuestra forma de vida, en verdad son tan lindas las mentiras.

No, en serio… piénsalo bien, amas las mentiras, amas escuchar cosas lindas aunque no sean reales. Eres feliz, mintiéndote y el mundo es mucho más alegre de esa manera. En tal caso y como hemos visto, no necesitamos de la verdad, ¿para qué? Si uno goza de la vida en la mentira, se es más feliz en ella, la verdad sólo nos hace sufrir, nos hace darnos cuenta de nuestros errores y saber, que somos terriblemente humanos.

Mentir, es lo hermoso del vivir; mentir es lo mejor para no dar cara a la realidad; mentir es la forma más fácil de no sufrir.

Así era como ambos habían decidido vivir, mintiendo entre ellos que no hacían nada malo, mentían diciendo que todo acabaría pronto, que en cuanto esto sucediera lo dejarían, pero entonces cuando llegara el momento ya se estaba preparando para tener otra nueva excusa. Desesperadamente pegaban falacias aquí y allá reconstruyendo para ellos solos una diferente realidad, una en donde el mundo era feliz, no existían dilemas de los cuales preocuparse o confusiones lo suficientemente obvias para comenzar a dudar, es que nada en los absoluto sucedía.

Por eso cuando los labios de ella se acercaban a los de él, la imagen de cualquier otra amante se desvanecía pues sólo era un sueño y los sueños, sueños son. Así podía entregarse con completa libertad a esa cálida comunión. Era normal que él pasara su brazo por los hombros de ella, no tenían ninguna doble intencionalidad, sólo la confianza que tenían entre primos, no era de extrañar que él entrar a su cuarto sin tocar la puerta, después de todo eran familia.

Aido no tenía porque mirarlo de aquella inquisidora manera, como si él estuviera traicionando a alguien, simplemente estaba pasando un buen rato en compañía de su única fémina prima. Ruka no tenía porque dejarle de hablar, sólo porque a Yuuki le gustaba sentarse a platicar con Shiki mientras exploraba las líneas de sus manos; además lo que ella no sabía era que las yemas de sus dedos, le hacían cosquillas en lugares insospechados.

Rima no tenía que desconfiar de él cuando le decía que iría a una sesión de fotos; aunque luego se encontrara sorpresivamente con su prima, el destino tenía vueltas diversas. Kaname no tendría que recelar cuando le decía que iría de compras, llevar a Senri no tenía nada malo, él tenía mejor sentido de la moda que su hermano.

La relación entre ambos no podía delimitarse lo suficiente, simplemente eran familia, pero también porque no querían saber que era incorrecto tocarse la piel a escondidas y sin nada que los cubriera, no querían saber que estaban construyendo ilusiones en la arena.

Nada de eso estaba sucediendo y a nadie estaban lastimando.
 
 
 
 

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